El cuerpo no es solo un «repositorio pasivo» del Alma, sino que posee su propia Consciencia (el Elemental del cuerpo), su propio lenguaje y su propio equilibrio.
Nuestro Despertar no solo depende de mantener un cuerpo sano, sino también de desarrollar la capacidad de comunicarnos conscientemente con nuestro cuerpo y tomar nota de las advertencias que su Elemental nos transmite para corregir aquellas desviaciones de nuestro Centro Interior que se van produciendo con el simple hecho de vivir el día a día.
En este capítulo de explicamos el funcionamiento de ese lenguaje y te damos pautas para que puedas incorporar la sabiduría de tu cuerpo en tu Trabajo Interior.
Comenzamos…